ATAQUES DE PANICO

 

Los Ataque de pánico suelen ser atribuidos por la medicina tradicional a un incremento de la Ansiedad y ésta es muy ligada a situaciones emocionales:

La reacción emocional puede observarse a un triple nivel

 

1.-  La experiencia :  la ansiedad se caracteriza por sentimientos de malestar, preocupación, hiper vigilancia, tensión, temor, inseguridad, sensación de pérdida de control, percepción de fuertes cambios fisiológicos (cardiacos, respiratorios, etc.)

 

 2.-  Cambios corporales:  La ansiedad se caracteriza por la activación de diferentes sistemas Nerviosos:

 

* Sistema Nervioso Autónomo

 

* Sistema Nervioso Motor

 

* Tambien se activan otros como Sistema Nervioso Central, o el Sistema Endocrino, o el Sistema Inmune.

 

De todos los cambios que se producen, el individuo sólo percibe algunos cambios en respuestas tales como:

 

El ritmo cardiaco,   Incremento respiratorio, sudoración, Aumento de la temperatura , tensión muscular, sensaciones gástricas, etc.

 

La persistencia de estos cambios fisiológicos puede acarrear una serie de desórdenes psicofisiológicos transitorios, tales como dolores de cabeza, insomnio, disfunción eréctil, contracturas musculares, disfunciones gástricas, etc.

 

 3.-  Conducta :   Inquietud motora, hiperactividad, movimientos repetitivos, dificultades para la comunicación (tartamudez), evitación de situaciones temidas, consumo de sustancias (comida, bebida, tabaco, etc.), llanto, tensión en la expresión facial, etc.

 

 

CRITERIOS DEL DSM-V.PARA EL DIAGNÓSTICO DE LA CRISIS DE ANGUSTIA (PANIC ATTACK).

 

Fuente AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION

 

Trastorno de pánico

 

A. Ataques de pánico imprevistos recurrentes. Un ataque de pánico es la aparición súbita de miedo intenso o de malestar intenso que alcanza su máxima expresión en minutos y durante este tiempo se producen cuatro (o más) de los síntomas siguientes:

 

Nota: La aparición súbita se puede producir desde un estado de calma o desde un estado de ansiedad.

 

1. Palpitaciones, golpeteo del corazón o aceleración de la frecuencia cardíaca.

 

2. Sudoración.

 

3. Temblor o sacudidas.

 

4. Sensación de dificultad para respirar o de asfixia.

 

5. Sensación de ahogo.

 

6. Dolor o molestias en el tórax.

 

7. Náuseas o malestar abdominal.

 

8. Sensación de mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo.

 

9. Escalofríos o sensación de calor.

 

10. Parestesias (sensación de entumecimiento o de hormigueo).

 

11. Des realización (sensación de irrealidad) o des personalización (separarse de uno mismo).


12. Miedo a perder el control o de “volverse loco.”

 

13. Miedo a morir.

 

Nota: Se pueden observar síntomas específicos de la cultura (p. ej., acúfenos, dolor de cuello, dolor de cabeza, gritos o llanto incontrolable).

Estos síntomas no cuentan como uno de los cuatro síntomas requeridos.

 

B. Al menos a uno de los ataques le ha seguido un mes (o más) de uno o los dos hechos siguientes:

 

1. Inquietud o preocupación continua acerca de otros ataques de pánico o de sus consecuencias (p. ej., pérdida de control, tener un ataque de corazón, “volverse loco”).


2. Un cambio significativo de mala adaptación en el comportamiento relacionado con los ataques (p. ej., comportamientos destinados a evitar los ataques de pánico, como evitación del ejercicio o de las situaciones no familiares).


C. La alteración no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) ni a otra afección médica (p. ej., hipertiroidismo, trastornos cardiopulmonares).

 

D. La alteración no se explica mejor por otro trastorno mental (p. ej., los ataques de pánico no se producen únicamente en respuesta a situaciones sociales temidas, como en el trastorno de ansiedad social; en repuesta a objetos o situaciones fóbicas concretos, como en la fobia específica; en respuesta a obsesiones, como en el trastorno obsesivo-compulsivo; en respuesta a recuerdos de sucesos traumáticos, como en el trastorno de estrés postraumático; o en respuesta a la separación de figuras de apego, como en el trastorno de ansiedad por separación).